viernes, 16 de marzo de 2012

Lolita Vargas Malinalticitl


En el mes de enero recibí invitación a través del Señor Víctor Cabello, quien es importante colaborador en el Cerro del Bohique, para llevar a cabo la Instrucción e Iniciación de Sahumadoras en ese hermoso sitio, la verdad es que con ello mi corazón se llenó de gozo, ya que me daba la oportunidad de compartir en amor y buena voluntad, con esa linda gente, un tema maravilloso de la cultura del Anáhuac.

Desde mi perspectiva me adhiero a los investigadores que sostienen que las Islas del Caribe forman parte del Anáhuac. Al hacer un análisis comparativo de símbolos, encontramos gran similitud y afinidad en muchos de ellos, con los de la tierra continental que ahora llamamos México.

Basta mirar a la Diosa Atabey o Caguana, para ver su gran parecido con Tlazolteotl, la presencia de yugos casi idénticos y muchas cosas más que ahora sería largo enumerar.

Amanece el 3 del 03, el tres de marzo, desde temprana hora la lluvia estaba persistente en el área metropolitana, habían anunciado un día lluvioso. Con todo respeto solicité a Tlaloc, a los Tlaloques de cada rumbo, que nos dieran espacio sin lluvia para llevar a cabo la ceremonia, manifesté las razones de dicha petición y encendí una vela. El augurio fue excelente, la flama de la vela me indicaba aprobación, con esa confianza partimos hacia Cidra, al Cerro del Bohiique.

Durante el trayecto seguía constante el llover, más al acercarnos al sito un luminoso y resplandeciente Sol nos recibía, el cielo azul, las nubes blancas, el paisaje bello, con un clima delicioso, nos dio a todos una grata bienvenida, indudablemente la Madre Tierra y el Padre Cielo aprobaban nuestra presencia y propósito. Tlazocamati a todo ello.

En el Bohique nos recibe Don Juan, amable persona que se encuentra a cargo del sitio; Don Víctor Cabello y las hermanas de Tierra Luna Niria, Vanessa y Alyn, todos sonrientes, gentiles, dispuestos.

A puntual hora dimos inicio al tema, Lo primero fue el Saludo comunitario a las Direcciones del Universo, y dentro de esa atmosfera sagrada dimos continuidad a todo lo planeado.

La presentación de mí persona, estuvo a cargo de una singular mujer, misma que fue quien hizo favor de llevarme al sitio, ella es un ser con grandes cualidades, su nobleza, su luz e inteligencia son algunas de ellas, ella se llama Irma Aponte, hermana que pospuso su viaje a Irlanda, quedándose hasta recibir la Iniciación de Sahumadora, de Teomalma. Ya ahora se encuentra radicando en ese otro bello rostro de la Madre Tierra, lleno de magia y misterio.

En total estuvimos reunidas incluida mi persona 35 mujeres, había la presencia de los Cuatro Rostros de la Luna, pues las edades eran tan diversas que ello se hizo posible, desde el rostro de la joven virginal, la madre, la mujer madura y la anciana sabia, con esa potente energía dispuesta a aprender, el resultado fue excelente.

La Ceremonia de Iniciación fue por la tarde, iniciando su conexión directa con el Fuego del Popochcomitl, del Sahumador. Cada cihuatl – mujer, haciendo su ruego, su petición, procedió a encender su sahumador. Como cada región del planeta provee de ciertos elementos, en Puerto Rico tienen el Tabonuco, una resina y corteza aromática, que guarda similitud con nuestro copalli y ocote, con ello realizaron exitosamente esta tarea. Se dio la aceptación, el vínculo directo con el Sagrado Fuego.

Acto seguido, con gratitud en el corazón, procedimos a devolver a la Madre Tierra la Flor de Fuego, los carboncitos que prestaron su servicio, vaciando así los sahumadores con el debido respeto en el vientre de nuestra Madre Tierra. Los cantos, la gratitud, brotaban en todas las presentes. Al pie de la Waka, el lugar más sagrado del sitio, se entregó esta ofrenda.

Con Tonatiuh – Sol en el Rumbo Cihuatlampa, en el poniente, en el oeste, pasamos a la ceremonia en la Rueda de la Medicina, una a una ingresamos por la Puerta del Oriente. Reunido el círculo femenino. Procedí a encender el Fuego Sagrado, avivando con mi aliento el Fuego del Popochcomitl, su vigorosa y momentánea flama enciende la vara de ocote, la que a su vez dirigida al corazón de hierba que se encuentra en medio de los leños, enciende de inmediato la hoguera, todo transcurrió ligero, con fluidez, las fuerzas cósmicas aceptaban nuestra ofrenda.

Cada una de las hermanas se presentó ante el Abuelo Fuego, ofrendo su palabra, su canto, tabaco, resinas, hierbas medicinales, expreso sus razones para estar ahí, hizo su ruego desde lo profundo de su ser. Cantamos y cantamos, hasta que la Piel de Jaguar se hizo presente, el maravilloso clima que nos acompañó en todo el evento, nos hizo el regalo final de un cielo tachonado de estrellas, el paisaje era de ensueño.

Se procedió a la entrega del Fuego, el que todas nosotras honramos y ofrendamos, cada una de las presentes recibió la Flor de Fuego en su Popochcomitl, en su Sahumador, acto significativo y emotivo para cada una de las cihuameh, de las mujeres ahí reunidas.

La última flama del Abuelo Fuego se extingue y con ello procedemos a dar gracias, a cerrar el microcosmos que abrimos, la columna de humo blanco del sagrado copalli, del tabonuco, de las sagradas resinas y hierbas medicinales, emanaba aromática de cada uno de los sahumadores.

Al mirar hacia el Corazón del Cielo y dar gracias, un suceso fuera de la común nos impacta, pues una “flotilla”de “objetos no identificados” como unos siete, cruzaban el cielo justo sobre nuestras cabezas, a lo que agregue al Saludos, “hermanos del espacio con los cuales coexistimos, todos somos hijos del Dador de la Vida, les saludamos”. No puedo explicar lo que eran, más ahí estaban, mostrándose ante nosotros, volando rumbo al Yunque.

Finalmente broto espontaneo en cada una de nosotras, el fraterno abrazo, el bendecirnos de Corazón a Corazón, sonrientes, llenas de gozo y contento, nos despedimos físicamente, más nuestros espíritus quedaron unidos por el Divino Fuego de nuestro Popochcomitl, de nuestro Sahumador, por la voluntad del Fuego del Espíritu.

Los Sabios del Anáhuac, hacían referencia al Tlalocan como un lugar paradisiaco, por ejemplo en Teotihuacán en dicha representación todos juegan, son como “niños”, hay mariposas, abejas, flores, contento. Tlalocan es una montaña llena de agua, en donde hay abundantes frutos, es una lugar de eterna estación productiva. Y recientemente he visto en un documental sobre la información que los satélites captan de la tierra, que Puerto Rico es una montaña llena de agua dulce, es obvia la similitud con el significado de Tlalocan: agua dulce, eterna primavera, lugar de abundantes frutos. Así que hermanos que habitan en la hermosa Isla del Encanto, valoren lo que tienen, cuiden y protejan el lugar que por destino les ha tocado nacer o vivir, nada es casual.

Que la “Tres Piedras del Fogón”, las “Tres Estrellas del Corazón del Cielo”,mantengan unidos nuestros corazones, en el fuego de nuestro Hogar común.

De Corazón a Corazón: Tlazohcamati.

Con Amor Inphinito: Lolita Vargas Malinalticitl.

Album de fotos del evento Sahumadoras en Puerto Rico:


Una experiencia para el alma,
Gracias y Bendiciones - Sylvia


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