jueves, 31 de octubre de 2019

DESDE LA OFRENDA HASTA LA CATRINA!!....



Se acerca la celebración del Día de Muertos.  Bella celebración,  aunque muy distorsionada de la original que se hacía antes de la conquista española.  Entonces era una fiesta de celebración y gratitud a la madre tierra, por la fertilidad y las ricas cosechas que ella brinda en abundancia.  Así ofrendaban (en el piso y sobre un bello tapete tejido especialmente para la ocasión, no era en un altar) las mejores calabazas, chiles, maíces de colores, frutos y toda clase de granos y verduras.   

También ponían en la ofrenda artículos personales de sus difuntos, como un recordatorio y agradecimiento a quienes  con sus cuerpos sepultos, fueron a nutrir y fertilizar la tierra que luego los bendijo con sus cosechas.   Junto a las cosas del muerto se ponía un incensario encendido, simbolizando que así como el humo blanco se eleva  de la resina del incienso,  así el espíritu de sus muertos se elevó hacia el lugar donde Dios mora (Teocalli),  se elevó porque se desprendió de la materia que lo ataba a este mundo.  

También ofrendaban comida que elaboraban con lo obtenido de las cosechas, moles, tortillas de colores, dulces de amaranto, aguamiel, calabazas.  No faltaban el pulque, y el tejuino (licor de maíz fermentado),  igual que ahora no faltan las cervezas y el vino en las fiestas mexicanas!    Los aromas de estas comidas servían como mensajeros para que los muertos supieran cuál era el menú del agasajo, y lo disfrutaran a su manera, pues al ya no tener cuerpo tampoco necesitarían comida.  Mientras tanto los vivos, que todavía tenían cuerpo,  disfrutarían la comida en todo su esplendor... y el gozo de reunirse en familia para celebrar la fiesta y la alegría que surge de la gratitud y la unidad, tal como ahora todavía hacemos en nuestras fiestas familiares en las que, muchas veces, solemos traer a nuestra memoria el recuerdo de quienes ya partieron al nuevo lugar donde nos encontraremos un día.

La ignorancia del origen y verdadero significado de esta fiesta, nos ha llevado a celebrarlo cada año de manera más distante de sus motivos esenciales.     Las cruces, santos, otros elementos religiosos y la instalación de altares en lugar de ofrendas en el piso, fueron impuestos por los españoles.

Hoy día más que una fiesta de gratitud y reflexión parece que se celebra la entronización de la Catrina como centro y reina de la celebración.   Siendo que empezó como un personaje de crítica social (había hambre entonces, de allí los esqueletos) y terminó adornando los altares de muertos, vestida de mil maneras elegantes, pero sin tener alguna relación con la cosecha, la gratitud y la madre tierra.   

Así se distorsionan las cosas!!   pero de todas maneras es hermoso VER el colorido, la creatividad y la alegría que se ven hoy día en esta fiesta.  Que cada quien que lo entienda como su conciencia se lo permita.  El libre albedrío nos permite celebrar, criticar o disfrutar como mejor se acomode a nuestras creencias.   Mientras tanto Feliz Día de los Vivos, aquí y en el más allá!!

Bendiciones de Luz,

Referencia: Lolita Vargas 
Mujer Medicina