miércoles, 9 de octubre de 2013

MEDITACIÓN CAMINANDO


Se dice que alguien le pregunto al Buda:

¿Qué es lo que tú y tus discípulos practican?
El les respondió: “Nosotros nos sentamos, caminamos y comemos”.
Entonces volvió a cuestionar: “Pero cualquiera puede sentarse, caminar y comer”.

Lo cual el Buda contestó: “Nosotros, al sentarnos, somos conscientes de estar sentados, al caminar, somos conscientes de estar caminando y al comer, somos conscientes de estar comiendo.”

Como realizar la meditación caminando:
1. No propósito.
 Al caminar no te enfoques en ningún propósito en particular. Disfruta simplemente el hecho de caminar. Date el permiso de disfrutar y observar intensamente si ningún juicio … a cada paso que des.

2. Desapego.
Despréndete de tus preocupaciones y ansiedades mientras caminas. Al entrar en esta dinámica de caminar conscientemente, no hay cabida para ningún otro pensamiento que no sea el de estar atento al presente. Date permiso de simplemente caminar unos cuantos minutos … simplemente por el hecho de caminar.

3. Sonríe como el Buda.
Si dibujas una leve sonrisa en tu rostro tal como lo hacia el Buda mientras caminas, comenzarás a experimentar una profunda sensación de paz, serenidad y bienestar total. “Al sonreír todo tu ser se renueva y tu práctica se fortalece. No tengas miedo de sonreír.”

4. Respira conscientemente.
Este es uno de los ingredientes más importantes de esta práctica. Respirar conscientemente significa estar presente en cada inhalación y en cada exhalación. Presta atención a tu respiración… mientras caminas.

5. Cuenta tus pasos.
Una buena ayuda al principio es, contar los pasos, cuando inhales y exhales. Si en el momento de tomar aire ya llevas 4 pasos, cuenta mentalmente del 1 al 4. Si al exhalar solo llevas 3 pasos cuenta del 1 al 3 sin intentar controlar o acompasar. Simplemente conviértete, en un observador, de tu respiración.

6. Gathas.
También, en lugar de números, puedes pronunciar palabras con el ritmo de tu respiración. Puedes seguir el ritmo por ejemplo con la palabra Aquí/Ahora. Si das cuatro pasos, con la inhalación, puedes decir con cada paso “aquí”, “aquí” , “aquí”, “aquí” y en la exhalación: “ahora”, “ahora”, “ahora”, “ahora”. Puedes utilizar cualquier palabra o frase que tenga sentido para ti. También las palabras… Llegando/Casa. Siéntete libre de usar tu creatividad y usar palabras que resuenen, dentro de ti.

7. Camina como un emperador.
Date el permiso de caminar con seguridad como si fueras el soberano de este planeta. Que cada paso que des, sea una afirmación o un mandato real, hacia la Paz y la felicidad de la tierra.

8. Pasos de flor de loto.
Visualiza que con cada paso que das en la tierra brota de ella una hermosa y radiante flor de loto o la flor de tu preferencia. Esta técnica en particular te parecerá extraña, pero créeme que vale la pena intentarlo. El sentimiento de arraigo y plenitud de esta práctica, esta más allá, de las descripciones que pueda realizar.

9. Camina cuando estés enojado.
En ocasiones cuando más necesitamos de estas herramientas es cuando más pretextos ponemos. “No estoy de humor para eso”, “cuando se me pase el enfado lo haré”. Sin embargo es en esos momentos en que más lo necesitamos. Es por esto que entre más practiques estas técnicas, más fácil si te hará hacer uso de ellas en el momento en que des más las necesites.

10. Aprovecha el momento.
No existe el momento perfecto para caminar conscientemente. No te limites a programar “un espacio” para meditar caminando. Aunque lo ideal sería caminar por un sendero inspirador tomándonos el tiempo cada día para realizarlo, tu realidad puede ser muy diferente. Aprovecha cada momento del día para caminar conscientemente. Cuando estaciones tu coche camina hacia tu destino conscientemente. Cuando estés en la calle, de camino a la parada, en el centro comercial, simplemente recuerda sonreír y aprovecha el momento.



Bendiciones de Amor y Compresión,

Sylvia R.

sábado, 7 de septiembre de 2013

LA LUNA ALQUÍMICA Y HERMÉTICA EN LA MASONERÍA



Uno de los símbolos más importantes dentro de la Masonería lo es la Luna. Considerada en muchos rituales como una de las Luces Mayores, su profundo significado no ha sido estudiado con la debida atención y dedicado rigor dentro de las investigaciones masónicas. El simbolismo lunar es muy antiguo desde la perspectiva de la tradición mítica simbólica. La Luna ha llegado a representar una interminable lucha, dualidad y antagonismo cíclico entre estos dos principios complementarios y eternos: Sol y Luna. Como es bien sabido la observación de los eventos cósmicos no escapó desapercibida a la mirada investigadora y mágica del hombre primitivo, siendo la luna, uno de los más claros objetivos de su dedicada y fiel observación.

Los aspectos cambiantes de ella, como reina de la noche, lo inicia en el inescrutable misterio del ser. Así pues, sus cuatro fases de siete días formaron parte esencial de la contabilidad rigurosa y estricta de la siembra y cosecha. De manera adicional, se asocia la luna con la fertilidad femenina, con los ciclos femeninos y ritmos menstruales. Es evidente su relación a la manifestación de múltiples aspectos relacionados con la procreación, creación y la destrucción. Mens, el origen del término mes, se traduce como luna. Agrippa von Nettesheim, argumentaba: “…En esas veintiocho estaciones se ocultan muchos secretos de los antiguos, mediante los cuales influían prodigiosamente en todas las cosas sublunares” (De Occulta Philosophia, 1510). Para Michael Maier, la luna era el receptáculo o la fuente del agua viviente del Sol. Desde la época paleolítica, los poderosos cuernos de la vaca celeste, se asociaban con la luna creciente y también al grandioso simbolismo de la Gran Madre.


Como símbolo femenino, se asocia el diverso y rico simbolismo de la luna directamente con las aguas, fuentes, ríos, lagos, océanos y especialmente, a la luna creciente. Por lo general, su aparición y desaparición, el cambio de fases y de formas constantemente cíclicas, fue el motivo principal para ser considerada por la mentalidad de las sociedades más antiguas, como símbolo apropiado de la renovación y el más fiel representante de los continuos ciclos del nacimiento, crecimiento, muerte y regeneración. La mentalidad primitiva -decía C. G. Jung-no inventa mitos, sino que los experimenta.


Por otro lado, desde la época sumeria, con la luna y sus arquetipos, es donde se reúnen la femineidad, fecundidad y la nutrición. Es interesante notar que estos se representan maravillosamente en la rica iconografía de muchos templos y altares. Al parecer algunas diosas madres eran en su mayor parte diosas de la luna. Tal es, la diosa sumeria-semítica [Nanna-Sin] documentada desde la tercera dinastía de Ur. Podemos añadir que a la luna la encontramos muy bien evidenciada entre las estelas babilónicas y piedras catastrales demarcadoras de los límites [Kudurru] del siglo XII a. c. (ver: Piedra del Rey babilonio de Susa Melisipak II, 1500ª.c. Louvre). Sin embargo, es en el Génesis, donde ya se nos señala a la Luna como lumbrera menor y señora de la noche (Génesis 1:16). Compartiendo similitudes recordemos en este preciso instante, el enorme disco esculpido de la desmembrada Coyolxauhqui, diosa de la Luna, en el Templo Mayor de la ciudad de México.



En toda Mesoamérica, existía cierta tendencia de asociar a la luna con el conejo. Forma esta, que se puede evidenciar y apreciar claramente entre el juego de sombras y luz de la luna. Por otra parte, en la extraordinaria iconografía Maya, una hermosa mujer como diosa lunar frecuentemente aparece sentada en la luna creciente con un conejo entre sus brazos.


En la masonería este símbolo es introducido fundamentalmente a través de la geometría y la arquitectura del Arte Operativo catedralicio medieval de los Maestros Sculptores Lapidum Liberorum, extendiendo ampliamente entre sus principios espirituales el lema de fundamento; Ex Uno Omnia. Para el Dr. S. Brent Morris: “Freemasons obviously knew “secrets” of geometry and architecture that enable them to build the soaring gothic cathedrals’’ (Freemasonry, pág 9,2006). También para A. G. Mackey: “La adaptación de la luna en el sistema Masónico como símbolo es análoga, aunque difícilmente pueda derivarse del empleo del mismo símbolo en las religiones antiguas’’ (Enciclopedia de la Francmasonería; Tomo III pág.894). Esta analogía y adaptación se evidencia dentro de la masonería por sus diversas corrientes históricas y tradicionales. Arte Operativo, alquimia y sustancialmente del Hermetismo. Posiblemente, muchos de estos elementos del riquísimo simbolismo Hermético, se conectaron y asimilaron más formalmente con la masonería durante el siglo XVI hasta el siglo XVIII. Dejando claramente la enorme posibilidad abierta, de ser aún anteriores. Según el estudioso Ferrer Benimeli, desde finales del siglo XVIII (18) un número considerable de masones estaban activos en la Iglesia católica como monjes o sacerdotes. La trayectoria simbólica de la luna en la Orden se asocia al tema educativo del Tracing Board. Durante la época operativa estos símbolos se estudiaban por los maestros arquitectos y se plasmaban en el piso con tiza.


 
Posteriormente, los paños de tela (Master Carpet) fueron más fáciles de transportar y mover de logia en logia. Hay evidencia de la luna en ellos desde antes del siglo XVII. Al igual aparece la luna en ellos sobre una de las columnas del pórtico del Templo. En ellos se ilustraba el material simbólico del grado correspondiente. Gran cantidad de símbolos que encontramos en los templos y antiguos mandiles, provienen del elaborado conocimiento alquímico de los estudiosos y eruditos Maestros Constructores, alquimistas y herméticos (ver: Freemasonry, Symbols, Secrets, Significance.W.Kirk MacNulty, págs.98,114-115,129,144).


Posiblemente, muchos de estos símbolos fueron asimilados e introducidos por los monjes Maestros arquitectos de los conventos, y sacerdotes del scriptorium sumamente educados. Ciertamente, durante el siglo XVIII logias masónicas fueron establecidas en Monasterios Benedictinos. Albert Pike, en la obra: “Symbolism of the Blue Degrees of Freemasonry” pág.104, describe esta relación: “By this and many other proofs we know that the symbols of Freemasonry were introduced into it by the Hermetic philosophers of England’’. Así por ejemplo; A. G. Mackey, también afirmaba que: “Este Hermes Trismegistus, cuya realidad de existencia es dudosa, fue declarado por los alquimistas como el fundador de su arte, de donde proviene la ciencia Hermética, y de donde la tomamos para la masonería Ritos Herméticos y Grados Herméticos’’ (Enciclopedia pág. 771 Tomo II).


 

Y en efecto, recordemos al importantísimo masón Elías Ashmole, quien se hacía llamar Mercuriophilus Anglicus (English Mercury Lover). Mercurio, es el Servus Fugitivus o ciervo fugitivo de la obra. Consideremos también que: Albert Pike trata ampliamente la extraordinaria relación entre alquimia y masonería en su monumental obra: Moral y Dogma: “The Master of Light and Life, the Sun and the moon, are symbolized in every Lodge by the Master and Wardens… ’’ (Moral and Dogma, pág.13). De esta manera, en la sublime tradición hermética y alquímica vemos el precepto de fundamento expuesto en la Tabla Esmeralda; “Su padre es el Sol, su madre la Luna…”; estos símbolos han continuado enriqueciendo la imaginación de los adeptos e iniciados por siglos. Simbólicamente pues, la luna se asocia a la plata en la alquimia. En el Opus Magnum el principio lunar es femenino y se encuentra en constante lucha dialéctica -como fuerza polar- con el otro principio solar. De esta manera, el punto culminante del Opus, sería la conjunción y fusión de estos dos principios antagónicos y complementarios. Sol y Luna. El azufre (Sol) y Mercurio (Luna) tienen clara correspondencia con los principios masculino y femenino. “La luna llena es al agua filosofal y la raíz de la Ciencia. Pues la Luna es la soberana de la humedad, la piedra perfecta y redonda y el mar, de lo que he comprendido que ésta (Luna) es la raíz de esta Ciencia Oculta’’, decía el Adepto.



 
Agua=Humidum Radicale, Sperma Mundi. Mercurio [árabe, Al-baida= el Blanco] y azufre, [árabe, Kibrit=azufre] vienen a ser la esposa blanca y el esposo rojo, que culminarían el Opus, con su producto final como Filius Noster o el Hijo Rojo del Sol. La luna paridora vibrando en su fluido viscoso, húmedo y mercurial nutre y vivifica como da luz en su “utérico atanor” [árabe, at-tannur, horno} al Hijo del Sol; ya que la luna madre, reina sobre la humedad del útero. Para el viejo alquimista el sabio, D.Stolcius von Stolcenberg, [Viridarium Chymicum, Francfort, 1624]; la alquimia era una forma singular de agricultura celeste, y a la materia fértil de la obra, se le añadía el fermento del oro solar y la plata lunar. Rebis, es la cosa doble y entre su enlace hermafrodita las dos cosas se hacen UNA. Los principios masculino y femenino, Sol y luna, son una dualidad energética, una poderosísima “coniunctio” o matrimonio químico para la esencia profunda del Opus Magnum. Julius Ruska afirmaba: “Por tanto, unid al hijo masculino del esclavo rojo con su fragante esposa, y, unidos, producen el Arte’’ (Turba, pág. 62). Y, en efecto, representan ambos el matrimonio alquímico entre el azufre y mercurio, cuyos principios fundamentales de enlace producen la figura del hermafrodita=Hermes y Afrodita. Una gran energía sólo surge de la correspondiente tensión de grandes oposiciones, decía el incomparable Jung.


Para el Maestro Robert Fludd, esa dualidad energética se manifiesta ampliamente en la tradición platónica hermética. Se encuentra así puramente concentrada en la totalidad del sistema coherente de significaciones del microcosmos Hombre, (Magnum Miraculum) y claramente se manifiesta entre sus múltiples correspondencias y correlaciones astrológicas y zodiacales con el cuerpo humano. Entre las cuales, el Hombre es su continuum… espejo virtual (Robert Fludd, Historia de los dos Cosmos= Utriusque Cosmi, Tomo I, Oppenheim, De Bry, 1617-9). “Lo que está abajo es como lo que está arriba”. Similia Similibus Curantur…el Astro en el Hombre, es toda una maravillosos estructura astro-fisiológica en el Hombre, rezaba más que magistralmente, el gran Paracelso. Para terminar, queremos mencionar que, es toda una Estructura Espiritual o Pansophia, que como Sophia celestial, comienza hoy a vislumbrarse desde el pórtico del Nuevo Templo.

Victor A.Cabello
P.O.Box 1231
Cidra,Puerto Rico 00739

email:petalosdelarosapurpura@yahoo.com

“ASÍ COMO ES ARRIBA, ES ABAJO”

 

La estrella de David




La Estrella de David es un símbolo reconocido alrededor del mundo, que se asocia generalmente a la religión; pero ¿sabías que existen diferentes significados de esta figura según el punto de vista de diversas creencias? Hoy veremos cuáles con las principales concepciones que se tienen de la estrella de David.

Símbolo Judío

La “Estrella de David” es conocida en hebreo como Magen David, que significa literalmente el “escudo de David”; al parecer de la noción popular de que el amado rey de Israel usó este símbolo en sus escudos, aunque no hay evidencia de que esto sea cierto. El símbolo fue utilizado en Israel en tiempos de los romanos, pero parece que llegó a ser particularmente asociado con el judaísmo en los siglos posteriores. En el siglo 17, se convirtió en una práctica popular poner la estrella de David en el exterior de las sinagogas, para identificarlas como casas judías de culto; sin embargo, no está claro por qué se eligió este símbolo para esto. Hoy la Estrella de David es un símbolo universalmente reconocido de los Judíos.

La Estrella de David en la Cábala

En la Cábala, los dos triángulos representan las dicotomías inherentes en el hombre: bien contra el mal, espiritual contra físico, etc. El triángulo apuntando hacia arriba simboliza nuestras buenas acciones, que suben al cielo y activan el flujo de la bondad de vuelta al mundo, simbolizado por el triángulo apuntando hacia abajo. La Estrella de David es a veces conocida como la Estrella del Creador, en la que cada uno de los seis puntos representa un día de la semana y el centro se corresponde con el día de reposo.

La Estrella de David y la Era de Acuario

La Era de Acuario se declaró oficialmente el 23 de enero de 1997 a las 17:35 GMT. Al dibujar un mapa de reparto de Jerusalén para ese momento específico, se reconoce perfectamente alineada una Estrella de David. ¿Qué quiere decir? En realidad, nadie lo puede decir, pero sin duda es increíble.

La Estrella de David y el Merkaba

Tenemos un campo Prana que rodea nuestro cuerpo como resultado de los meridianos y su flujo de Prana. Luego está el campo del aura. El campo del aura es un campo de energía en forma de huevo que rodea nuestro cuerpo y cambia de color de acuerdo a nuestros pensamientos, sentimientos y emociones. Después del campo áurico, tenemos cientos de campos electromagnéticos. Estos campos tienen formas geométricas precisas. Cada uno está formado por tres campos idénticos con el mismo tamaño y forma. El campo Prana es la estrella tetraedro, una Estrella de David tridimensional. Una persona puede ser capaz de girar dos de los tres campos de esta estrella en direcciones opuestas mediante el uso de la antigua técnica de respiración Prana, creando así un enorme campo de energía, un cuerpo de luz, el Merkaba.

La Bendicion de las Estrellas,
Sylvia